Soy Denise Lalanne, psicóloga clínica especializada en trauma, duelo y crisis vitales. Acompaño a adultos en procesos de cambio, integrando herramientas terapéuticas orientadas al bienestar y al sentido. A lo largo de la vida estamos en constante transformación. Muchas veces este proceso ocurre de manera automática, sin detenernos demasiado a mirarlo. Sin embargo, hay momentos en que se vuelve más consciente, y comenzamos a preguntarnos cómo queremos seguir viviendo esta etapa.
El desafío
Hace algunos años comencé a preguntarme qué quería hacer al momento de jubilarme y cómo seguir activa, generando ingresos que también me permitieran disfrutar la vida en mis propios términos. Desde ahí decidí estudiar mientras trabajaba una segunda carrera, buscando algo que me apasionara y que pudiera ejercer en una etapa donde la edad no fuera un impedimento, considerando que muchas veces esa limitación es más social que real.
Este proceso implicó dejar atrás una forma de definirme durante muchos años. En ese tránsito aparecieron emociones diversas —a veces simultáneas—: entusiasmo, pero también miedo, duda y cierta resistencia. Y todo eso fue parte del camino.
El momento
Más que un momento puntual, siempre he sentido que reinventarse no es comenzar de cero, sino integrar lo vivido de una forma nueva. En este recorrido, las personas cercanas —amigos y compañeros— han sido fundamentales para sostener el proceso y no claudicar.
La lección
Lo que me deja este proceso es la satisfacción de haberme permitido intentarlo y abrirme a la posibilidad de visualizar lo que realmente quería. Los proyectos, incluso los más simples, pueden abrir un espacio donde el interés y la curiosidad comienzan a tomar forma. Porque mientras exista algo que movilice, también existe una fuerza que impulsa a seguir avanzando.
Para compartir
Este proceso, aunque personal, no tiene por qué ser solitario. Encontrarse con otros que también están transitando sus propios procesos puede ampliar la mirada y darle un nuevo sentido a esta etapa. Y si hay algo que hoy moviliza, por pequeño que sea, darse el espacio para desarrollarlo y compartirlo puede marcar una diferencia.
Porque, a veces, más que tener todas las respuestas, lo importante es contar con alguien con quien compartir las preguntas.