Este sugerente título no es una nueva teoría económica, ni tampoco un axioma contable que queramos explicar. Es una reflexión surgida a partir de la reciente partida de un amigo, donde en su funeral se dijo una frase que resonó profundamente: “Acá no estamos lamentando su pérdida, sino celebrando la ganancia que nos deja el haberlo conocido y haber compartido con él tantas experiencias de vida”.
Los Seniors estamos acostumbrados a que, en nuestra etapa de vida, empezamos a despedir personas cercanas —familiares y amistades— con creciente frecuencia. A pesar de lo triste que son estas situaciones, la reflexión anterior nos parece una forma luminosa de abordarlas.
La oportunidad de quedarnos con esta visión positiva de la “pérdida” y pensar más bien en la “ganancia” que nos significó haber tenido todo ese tiempo junto a nuestro ser querido, es lo realmente valioso. Es un hecho cierto y conocido desde el momento en que nacemos que algún día moriremos; lo deseable es que esto ocurra lo más tarde posible, después de una vida plena, en las mejores condiciones que se pueda y sin sufrimientos.
Pero lo más interesante de este enfoque es la enseñanza que nos deja para irnos preparando para nuestra propia partida: con una mirada positiva, sin miedos y sin una visión negativa.
Vivir la vida de forma feliz e intensa, mientras sea posible, es siempre una buena receta... para partir de esta vida terrenal con “la mochila liviana”, como se dice popularmente, y con la sensación del deber cumplido.
Por Círculo Senior
Conectando generaciones, experiencias y nuevas formas de florecer.