Nuestro país está experimentando un cambio demográfico acelerado: cerca del 20% de la población actual ya es mayor de 60 años. Para adaptarse a esta realidad y mejorar nuestra calidad de vida, ha nacido una de las reformas sociales recientes más importantes del país: la Ley Integral de las Personas Mayores y de Promoción del Envejecimiento Digno, Activo y Saludable.

Tras ser aprobada por unanimidad en el Congreso en enero de 2026, y luego de que se retirara un veto del gobierno anterior en marzo de este mismo año, la ley se encuentra actualmente lista para su promulgación final. Pero, ¿qué significa realmente esto para nosotros en el día a día? Aquí te lo explicamos en simple.

El gran cambio: De la asistencia a los derechos

Hasta hace poco, la visión estatal e institucional hacia las personas mayores era puramente asistencialista; se nos veía principalmente como un "grupo vulnerable". La gran victoria de esta nueva ley es que cambia radicalmente ese enfoque: ahora somos reconocidos legalmente como sujetos activos en la sociedad, poniendo el foco en nuestra autonomía, participación y en la exigencia de nuestros derechos.

Los 15 nuevos derechos fundamentales

La normativa crea y consolida 15 derechos específicos diseñados para nuestra etapa de vida, entre los que destacan:

  • Igualdad y no discriminación: Se combate legalmente el edadismo (discriminación por edad), asegurando un trato digno y respetuoso en todo momento.
  • Atención preferente y acceso a la justicia: Garantiza facilidades y prioridad en servicios públicos y privados, así como mecanismos más ágiles en tribunales.

Autonomía, independencia y trabajo

Uno de los pilares de la ley es devolvernos el control sobre nuestras propias vidas. Esto se traduce en el derecho a tomar nuestras propias decisiones y a exigir un consentimiento informado claro en temas de salud. Ya no somos espectadores de nuestro bienestar, somos los protagonistas.

Además, en el ámbito laboral y social, la ley promueve activamente el acceso a un empleo digno para quienes desean seguir trabajando, reconociendo oficialmente el inmenso valor laboral, intelectual y social que las personas mayores aportan al país.

Protección real y el nuevo rol del Estado

Lamentablemente, la soledad y la negligencia son realidades para muchos. Para combatir esto, la ley introduce el concepto legal de "abandono social", permitiendo actuar mucho más rápido en los tribunales de familia para proteger a personas mayores dependientes o en situación de riesgo.

Finalmente, el Estado asume una responsabilidad mucho mayor. Se fortalece institucionalmente a SENAMA, se obliga a la creación permanente de políticas públicas enfocadas en el envejecimiento y se promueve un sistema de cuidados integral y mucho más amplio, que va mucho más allá de las tradicionales residencias.

En Círculo Senior celebramos este hito histórico. Es una ley que nos protege, nos reconoce y, sobre todo, nos impulsa a seguir participando y construyendo el Chile de hoy.