Soy José Via Dorado, arquitecto de profesión, dedicado con mucha pasión al asesoramiento en legislación inmobiliaria y vivienda. Comparto mi vida y mi vocación con Clara, mi señora, con quien hemos formado una empresa familiar de corretaje de propiedades. Soy un amante profundo del mar, del arte, y encuentro una inspiración muy especial en la música y, por supuesto, en la arquitectura. Hoy, mi gran interés está puesto en explorar la vida en comunidad y el modelo de cohousing.

El momento perfecto para soñar en conjunto

Me interesa profundamente organizar un grupo de personas afines para proyectar, de manera colectiva y democrática, un lugar de residencia en comunidad: un cohousing auténtico. Siento que el momento ideal para impulsarlo es justamente este, ya que estoy próximo a cumplir los 64 años. En esta etapa de madurez, esta forma de concebir la vida diaria me parece tremendamente atractiva, enriquecedora y llena de sentido para nuestro futuro.

Una visión nacida de la experiencia profesional

Esto no se trata solo de un sueño romántico. Me he informado exhaustivamente del tema desde la óptica técnica de mi profesión como arquitecto. Además, junto a Clara, hemos sido testigos de primera mano de las dificultades, la soledad y los desafíos habitacionales que enfrentan los adultos mayores a través de nuestra labor diaria como corredores de propiedades. Después de mucho análisis, hemos llegado a la clara conclusión de que la única forma real de lograr un objetivo de esta magnitud es con la colaboración activa de otros interesados en el mismo tema.

Derribar los miedos a vivir en comunidad

Sé que para algunos la idea puede resultar novedosa o generar ciertas aprensiones, pero creo firmemente que temer a la vida en comunidad es privarse de una experiencia transformadora. Un cohousing no solo te asegura estar acompañado, sino que te brinda la oportunidad inmejorable de forjar nuevos lazos de amistad, de disfrutar de un diálogo enriquecedor y de compartir intereses afines con tus pares en el día a día.

Para mí, la clave del éxito en este proyecto es lograr construir un lugar agradable y confortable —ese espacio soñado del que no quieres irte—, un entorno vibrante, lleno de posibilidades de desarrollo personal y rodeado de personas afines que compartan esta visión. Mi meta hoy es formar ese grupo senior pionero con quienes empezar a sondear y hacer realidad este maravilloso tema.