Con más de 40 años de trayectoria ininterrumpida como productor de eventos y una presencia insustituible en los medios de comunicación chilenos, el periodista y presentador Tomás Cox Fernández (75) es una voz autorizada al hablar de trayectoria y vigencia.
Creador del histórico programa de televisión "Cara a Cara" y locutor radial de larga data, Cox demuestra a diario que la pasión por el oficio no tiene fecha de caducidad. En esta breve pero profunda entrevista, el comunicador comparte su visión crítica sobre el trato laboral a las personas mayores, reflexiona sobre el significado de envejecer manteniéndose activo y entrega un poderoso consejo a la juventud basado en uno de sus lemas familiares más preciados.
1.- Desde tu experiencia, ¿cómo crees que ha cambiado la forma en que la sociedad chilena ve a las personas mayores?
Me da la impresión de que, en la actualidad, la sociedad chilena tiene la intención de reconocer y respetar un poco más a las personas mayores. Sin embargo, esta voluntad no siempre se refleja en la práctica, ya que en el ámbito laboral aún se continúa perpetuando una preocupante falta de respeto y de consideración hacia nosotros. Lamentablemente, las mejores opciones siempre se reservan para los más jóvenes, ignorando algo tan básico como que el mundo sabe que la experiencia es la madre de las ciencias. Sinceramente, esperamos que esta situación cambie pronto, tanto en beneficio de los mayores como de la población en general.
2.- ¿Qué significa para ti “envejecer con sentido” o “envejecer bien” en el Chile de hoy?
Para mí, envejecer con sentido y envejecer bien significa tener la oportunidad de seguir aportando: poder trabajar, asesorar, educar, plantear ideas y dirigir. En esencia, se trata de ser y sentirse útil y plenamente vigente, rehusándose a ser considerado como un "cadáver semivivo". El propósito vital se mantiene intacto cuando uno puede seguir instruyendo y compartiendo lo que sabe con el resto.
3.- ¿Qué es lo que más disfrutas de esta etapa de tu vida?
Lo que más disfruto de esta etapa es mi familia, que es muy numerosa. Me llena profundamente el poder amarlos, cuidarlos, aconsejarlos y educarlos, entregándoles información siempre basada en la verdad y en la experiencia acumulada a lo largo de los años. A la par de mi vida familiar, el trabajo me fascina. Llevo 26 años ininterrumpidos, sin recreo, haciendo radio y televisión, además de 40 años produciendo eventos de todo tipo. Mi mayor motivación es seguir con todo este ritmo y seguir trabajando duro para intentar ser siempre el mejor en lo que hago.
4.- ¿Qué consejo le darías a las nuevas generaciones?
A las nuevas generaciones les aconsejaría que aprendan a respetar a los mayores y a creer en ellos. Es fundamental que se acostumbren a escucharnos con educación y a dialogar con verdadero sentido. Que se atrevan a preguntarnos de todo, pero siempre con profundidad y con clase. Nunca deben olvidar que la experiencia es la clave fundamental para vivir, para trabajar y para amar. De hecho, tengo un dicho muy arraigado en mi familia que resume mi filosofía a la perfección: "amar es educar... y educar es amar".