El invierno trae más que frío: también trae más caídas dentro del hogar. En Chile, las caídas son una de las principales causas de lesiones no intencionales entre personas mayores de 65 años, y los meses fríos —con menos luz natural, pisos húmedos y cuerpos más rígidos por el frío— son especialmente riesgosos. La buena noticia es que la mayoría de estas caídas se puede prevenir con cambios simples y de bajo costo.

Por qué el invierno multiplica el riesgo

El frío reduce la flexibilidad muscular y ralentiza los reflejos, justo cuando los días son más cortos y las casas suelen tener rincones mal iluminados. A eso se suma la lluvia y la humedad, que dejan pisos, entradas y patios resbaladizos. Se estima que, a nivel mundial, una de cada tres personas mayores de 65 años sufre al menos una caída al año — y el invierno concentra buena parte de esos episodios.

Ilumina cada rincón de la casa

La mala iluminación es uno de los factores de riesgo más fáciles de corregir. Instala luces nocturnas en pasillos, escaleras y el trayecto entre el dormitorio y el baño. Evita caminar a oscuras de noche: deja una lámpara encendida o usa un velador con sensor de movimiento.

El baño, el punto más crítico

La mayoría de las caídas domésticas ocurre en el baño, por la combinación de superficies mojadas y movimientos bruscos al entrar o salir de la ducha. Una alfombra antideslizante dentro y fuera de la tina, y una barra de apoyo junto al inodoro y la ducha, reducen significativamente el riesgo — y son instalaciones económicas y rápidas de hacer.

Revisa tus pies y tus remedios

El calzado con suela antideslizante (evitar pantuflas sueltas o medias solas sobre piso liso) es clave dentro de la casa. También vale la pena conversar con tu médico si tomas medicamentos que puedan causar mareos o baja de presión, especialmente al levantarte rápido — un chequeo simple puede evitar un accidente serio.

En Círculo Senior creemos que la autonomía se cuida con prevención, no con restricciones. Un hogar bien iluminado, un baño seguro y una conversación honesta con tu médico son pasos pequeños que te permiten seguir moviéndote con confianza, todo el invierno.