En el marco de la celebración de nuestras Fiestas Patrias, la Casa de las Personas Mayores fue el escenario perfecto para una enriquecedora jornada de encuentro y participación social denominada "De la casa a la fiesta: sabores que nos reúnen". Una instancia ideal para mantener vivas las tradiciones mientras cuidamos de nuestro bienestar emocional.

Cocinar para construir comunidad

La actividad central consistió en un entretenido taller teórico-práctico de repostería, guiado de manera experta por la Terapeuta Ocupacional del Programa de Cuidados Domiciliarios. Este espacio permitió a beneficiarios y cuidadoras disfrutar de momentos llenos de aprendizaje, risas y trabajo en equipo, destacando importantes beneficios:

  • Fortalecimiento de vínculos: Cocinar en grupo fomenta la comunicación, la empatía y la creación de lazos afectivos sólidos, siendo una de las mejores herramientas para combatir la soledad.
  • Redes de contención: Compartir experiencias entre cuidadores y personas mayores ayuda a construir una red de apoyo mutuo, entregando un valioso respiro y comprensión frente a los desafíos diarios.
  • Estimulación integral: Seguir los pasos de una receta, amasar y medir los ingredientes son excelentes ejercicios prácticos que mantienen la mente activa y benefician la motricidad de forma entretenida.

Iniciativas como esta nos recuerdan que las tradiciones no solo están en la comida, sino en las personas con las que las compartimos. ¡Preparar una rica receta típica es la excusa perfecta para reencontrarnos, aprender y seguir construyendo una gran comunidad!