La siesta: ¿Descanso o señal de advertencia?
Para muchos chilenos, la siesta es un rito sagrado de descanso. Sin embargo, un reciente estudio publicado por JAMA Network Open y destacado por El Mercurio, arroja una luz de alerta sobre la frecuencia y duración de estos descansos en la población mayor.
Los hallazgos de 20 años de investigación
El estudio, que monitoreó a más de 1.300 personas, establece conclusiones que invitan a poner atención a nuestros patrones de sueño:
- Relación con la mortalidad: Cada 60 minutos adicionales de siesta diaria se asociaron con un incremento del 13% en el riesgo de mortalidad, según los datos recopilados.
- Señal de alerta, no causa: Los expertos aclaran que la siesta excesiva no es la "causa" del problema, sino un síntoma de alerta que podría indicar enfermedades cardiovasculares, alteraciones metabólicas o el inicio de un deterioro cognitivo.
- Calidad del sueño nocturno: Las pausas largas durante el día suelen afectar negativamente la capacidad de conciliar un sueño profundo y reparador durante la noche, creando un círculo vicioso.
¿Cuánto es el tiempo ideal?
No todo es mala noticia. Los especialistas en geriatría coinciden en que un descanso breve —menor a 30 minutos— sigue siendo beneficioso para recuperar energías y mejorar el ánimo. El problema surge cuando la necesidad de dormir durante el día se vuelve una urgencia constante o se prolonga demasiado. Si notas cambios en tu patrón de sueño, es fundamental consultar con un especialista para descartar condiciones subyacentes y asegurar un envejecimiento saludable.