Dificultades cotidianas como levantarse de una silla, levantar objetos ligeros o subir escaleras suelen interpretarse como achaques inevitables del envejecimiento. Sin embargo, un artículo de 24 Horas advierte que estas limitaciones constituyen la primera manifestación de la sarcopenia, un trastorno muscular que compromete de forma progresiva la masa y la fuerza en los adultos mayores.

El peligro de normalizar el deterioro

Cristián Caparrós Manosalva, académico del Centro de Longevidad Vitalis de la Universidad de Talca, señala que la principal barrera para un diagnóstico oportuno es la normalización social. "No es fácil detectarla porque asociamos que el envejecimiento tiene como algo natural la pérdida de fuerza", advierte el especialista. Ante esto, recomienda no postergar la consulta en centros de salud cuando esta disminución comienza a interferir con las actividades habituales.

Prevención y tratamiento

La sarcopenia altera directamente la autonomía y la calidad de vida, pero los expertos enfatizan que es un cuadro tratable y no una consecuencia inevitable de la edad. El abordaje principal para su prevención y manejo combina dos pilares fundamentales:

  • Entrenamiento de fuerza muscular: Es la intervención que cuenta con la mayor evidencia científica para generar ganancias progresivas.
  • Nutrición: Un plan de alimentación adecuado que permita nutrir y proteger la masa muscular.