Nutrición nocturna para un sueño reparador

Lo que comemos antes de acostarnos influye directamente en la calidad del descanso.

  • El poder del triptófano: Este aminoácido esencial ayuda al cuerpo a producir melatonina y serotonina, hormonas clave para regular el ciclo del sueño de manera natural.
  • Fuentes naturales: Alimentos como avena, plátanos, nueces, pavo y lácteos descremados son excelentes opciones para incluir en cenas ligeras.
  • Beneficios de la fibra: Una cena rica en fibra y baja en azúcares refinados evita los picos de glucosa, previniendo despertares nocturnos y promoviendo un sueño más estable.
  • Digestión amigable: Se recomienda cenar al menos dos horas antes de dormir y evitar comidas pesadas para prevenir el reflujo gastroesofágico y la incomodidad durante la noche.