En Chile, las mujeres de 65 años o más reciben una pensión autofinanciada promedio 42,6% menor que los hombres: cerca de $213 mil frente a $372 mil, según cifras citadas por El Mostrador.
¿Qué pueden hacer quienes siguen trabajando?
- Revisar cotizaciones: comprobar que los pagos previsionales estén al día y reconocer las lagunas por desempleo o cuidados.
- Cotizar por ingresos reales: especialmente si trabajan de forma independiente.
- Evaluar APV: el régimen A contempla una bonificación estatal del 15% con tope de 6 UTM anuales, sujeta a requisitos; el B ofrece un beneficio tributario.
- Comparar pensiones: revisar retiro programado y renta vitalicia antes de elegir.
Beneficios de la reforma
Desde enero de 2026 rigen el Beneficio por Años Cotizados y la compensación por diferencias de expectativa de vida. En 2026 y 2027, el primero exige a las mujeres al menos 10 años cotizados y otorga 0,1 UF por año, hasta 25 años, si cumplen las condiciones. La PGU y los nuevos beneficios reducen la brecha promedio estimada a cerca de 22%.
La planificación ayuda, pero las diferencias salariales y el trabajo de cuidados siguen afectando el ahorro previsional.