¿Por qué el cambio de hora afecta tanto la salud en la tercera edad?
Los expertos advierten que forzar el reloj biológico dos veces al año no es inofensivo. Entre los principales motivos para solicitar un horario fijo destacan:
- Trastornos del sueño: Adelantar o atrasar el reloj interrumpe bruscamente el ritmo circadiano, provocando insomnio y somnolencia diurna, condiciones que en la tercera edad son más complejas de regular.
- Riesgo cardiovascular: Diversos estudios respaldados por estas organizaciones muestran que durante los días posteriores al cambio de hora aumentan los episodios de estrés cardíaco y los desajustes en la presión arterial.
- Desajuste de tratamientos médicos: Las variaciones horarias complican la adherencia estricta a los tratamientos, alterando los intervalos exactos necesarios para la toma de medicamentos para la diabetes, hipertensión u otras condiciones crónicas.
- Fatiga y desorientación: La falta de luz matutina o los cambios bruscos de horario pueden generar cuadros de fatiga crónica, desorientación temporal y afectar negativamente el estado de ánimo.