La conexión con la naturaleza se ha vuelto una herramienta poderosa para el bienestar espiritual y físico. La práctica del Shinrin Yoku o "Baño de Bosque" consiste en realizar caminatas lentas y silenciosas por entornos naturales, prestando atención plena a los sonidos, aromas y texturas. Parques como el Metropolitano de Santiago o reservas nacionales administradas por Conaf están facilitando senderos accesibles para esta actividad. Estudios sugieren que esta práctica reduce el cortisol (hormona del estrés), mejora el sueño y fortalece el sistema inmunológico.