Caminar, mantenerse activo y compartir con otros puede convertirse en una herramienta fundamental para cuidar la salud y favorecer una mejor calidad de vida. Bajo esa premisa, la marcha nórdica que se realiza con bastones llegó hasta el Campus Lircay de la Universidad de Talca, donde se desarrolló un workshop internacional.

Beneficios físicos y sociales

  • Activación muscular profunda: “El bastón activa más del 90% de la musculatura del cuerpo a diferencia de la caminata convencional”, destacó la experta Beatriz Córdova, de la escuela chilena Nórdic Walking.
  • Vínculos y comunidad: Caminar en grupo permite generar relaciones, conversar y compartir. Iván Palomo González, director del Centro de Longevidad Vitalis de la UTalca, subrayó que esto es clave para un envejecimiento saludable, porque "les permite socializar, conversar, proyectarse, inventar nuevas actividades".
  • Autonomía y bienestar: Participantes como Luis Castillo destacan que esta práctica ayuda a mantener la independencia, mejora el ánimo, aumenta la resistencia física y promueve el contacto rejuvenecedor con la naturaleza.

Expansión de la disciplina

El Instituto Nacional de Deportes (IND) y la Universidad de Talca mantienen un convenio para capacitar a profesores en marcha nórdica, con el objetivo de replicar estos conocimientos en la región del Maule. Javier Mariscal Gutiérrez, director Regional del IND Maule, destacó la importancia de acercar estas oportunidades de actividad física a las comunas para mejorar significativamente la calidad de vida de los adultos mayores.