El "thirdspan" y la longevidad emocional

La longevidad tradicionalmente se ha medido a través del lifespan (esperanza de vida total) y el healthspan (tiempo en buen estado físico y cognitivo). Sin embargo, especialistas han introducido un nuevo concepto fundamental: el thirdspan. Este enfoque subraya que sumar años no es suficiente si no están acompañados de bienestar emocional y relaciones de calidad.

La importancia de las relaciones y el propósito

Según la gerontóloga Barbara Waxman y expertos internacionales, el mayor predictor de salud en la vida adulta no es la genética, sino la calidad de las relaciones personales. El "thirdspan" se sostiene sobre cuatro pilares:

  • Mentalidad positiva: Mantener una actitud resiliente y flexible frente al envejecimiento.
  • Propósito vital: Encontrar metas e ilusiones que otorguen sentido a cada día.
  • Lazos afectivos: Cultivar vínculos y evitar la soledad no deseada.
  • Alegría: Conectar con el disfrute, la gratitud y el sentido del humor.

Los estudios demuestran que la soledad y la falta de redes sociales tienen un impacto negativo comparable a una mala alimentación o al tabaquismo. Fortalecer la salud mental protege el sistema inmunológico y fomenta una vejez autónoma e independiente.

Estrategias para el bienestar

Para desarrollar este pilar, los especialistas recomiendan registrar los momentos de alegría cotidiana, retomar y cuidar relaciones significativas, y definir propósitos claros. El objetivo final no es solo vivir más años, sino decidir cómo vivir con plenitud el tiempo concedido.