Beneficios mutuos: Aprendizaje y propósito

La intervención, realizada en comunas como Lo Barnechea, Providencia y Ñuñoa, demostró que el voluntariado intergeneracional apoyado en una metodología clara genera un impacto profundo:

  • Avances en los escolares: En tan solo nueve días de tutorías, el 82% de los niños participantes mejoró su velocidad lectora, fortaleciendo sus habilidades en un entorno de apoyo y cariño.
  • Combate contra la soledad: El programa tuvo un efecto inmensamente positivo en los voluntarios mayores. Al finalizar la edición, el 100% de los tutores reportó niveles bajos de soledad, superando los casos que iniciaron la actividad con niveles moderados.
  • Envejecimiento con propósito: Como señala Anne Traub, directora ejecutiva de la fundación, cuando a las personas mayores se les entregan herramientas concretas, no solo generan aprendizajes significativos, sino que encuentran un valioso espacio de participación activa.
  • Un modelo a seguir: La clave del éxito radica en su metodología estructurada, que permite que la sabiduría y experiencia de las personas mayores se conviertan en una pieza fundamental para solucionar los desafíos educativos del país.