La publicidad puede caer en edadismo cuando presenta a las personas mayores como incapaces de decidir, aprender o utilizar tecnología. En una entrevista de Infobae, la antropóloga Ximena Díaz Alarcón, de Youniversal, explica cómo reconocer ese trato infantilizante.
Señales de alerta
- Usar diminutivos o llamar «abuelitos» a todas las personas mayores.
- Mostrar siempre a alguien joven resolviendo o decidiendo por ellas.
- Tratar el uso del celular, el trabajo o una nueva relación como hazañas inesperadas.
- Repetir estereotipos de dependencia o, en el extremo contrario, exigir una vejez siempre deportiva y viajera.
¿Cómo comunicar con respeto?
La especialista propone representar intereses diversos, permitir que las personas mayores expresen sus preferencias y participen en las decisiones. También recomienda probar las campañas con el público destinatario antes de publicarlas.
Una buena comunicación puede ser clara y accesible sin ser paternalista: necesitar letras grandes o apoyo puntual no significa perder criterio ni autonomía.