Los tres relojes del envejecimiento nacional

El desafío demográfico del país exige un profundo cambio cultural para no convertir la vejez en una sentencia anticipada.

  • El dictamen del carnet: Aunque la ley sitúa el inicio de la vejez a los 60 años, el mercado laboral chileno comienza a cerrar sus puertas mucho antes, contradiciendo el debate sobre extender la edad de jubilación.
  • La vitalidad del cuerpo: La medicina logró alargar la autonomía biológica de las personas, pero el sistema de salud sigue estancado en un modelo de atención aguda en lugar de priorizar cuidados de larga duración.
  • El peso del prejuicio: El llamado "viejismo" es real y cuantificable. El 75% de las personas considera que la discriminación por edad en el trabajo comienza incluso antes de cumplir 55 años.
  • Entornos excluyentes: Las ciudades diseñadas para la rapidez y la digitalización obligatoria aíslan a quienes no marchan al ritmo del algoritmo, profundizando la soledad y la brecha humana.