La soja aporta proteínas vegetales, fibra, grasas insaturadas e isoflavonas. Un estudio citado por la Asociación Americana del Corazón relacionó consumir al menos una porción semanal de tofu con un 18% menos de riesgo de enfermedad coronaria. Es una asociación, no una prueba de causalidad.

¿Qué dice la evidencia?

Una revisión de 22 ensayos clínicos con 867 personas con diabetes tipo 2 encontró mejoras en colesterol LDL, colesterol total, triglicéridos y un marcador de inflamación. No observó cambios significativos en presión arterial, glucosa ni peso; varios estudios tenían limitaciones metodológicas.

¿Cómo incorporarla?

  • Tofu: en salteados, ensaladas o guisos.
  • Edamame y soja cocida: aportan proteína y fibra.
  • Tempeh: alternativa fermentada.
  • Bebida de soja: preferirla sin azúcar añadida.

Conviene priorizar alimentos poco procesados y no recurrir a suplementos de isoflavonas por cuenta propia. La soja no sustituye medicamentos, controles ni una alimentación equilibrada. Ante alergia a la soja o indicaciones dietéticas especiales, consulta a un profesional.