El pasado viernes 15 de mayo nos reunimos en un conversatorio que tenía todo para ser denso —finanzas, herencias, pensiones, impuestos— y terminó siendo una de las conversaciones más honestas y útiles que hemos tenido en Círculo Senior. Los protagonistas: Rodrigo Gajardo y Pedro Pablo Palma de Scotiabank, y Pablo Flores de KPMG. Tres personas que saben mucho, que hablan claro y que no vinieron a vender nada: vinieron a ayudarnos a pensar mejor.
Acá va el resumen de lo más importante.
Ahorro e inversión: no son lo mismo, y la diferencia importa
La primera distinción que puso sobre la mesa Rodrigo Gajardo fue simple pero necesaria: ahorrar es preservar el capital para un objetivo concreto. Invertir es hacerlo crecer, asumiendo algún nivel de riesgo. Y ahí viene la palabra que a todos nos pone nerviosos: riesgo.
El punto fue contundente: incluso el depósito a plazo —el instrumento "más seguro" del mercado— tiene riesgo. Riesgo del banco que lo emite, riesgo de liquidez si queremos salir antes, y sobre todo, riesgo de inflación: muchas veces la rentabilidad queda por debajo de lo que subieron los precios ese mes. El riesgo no desaparece porque no lo veamos.
El consejo central: construir un plan de ahorro con objetivos claros, revisarlo periódicamente —como el chequeo médico anual— y buscar asesoría de confianza. No hacer una sola consulta y olvidarse por 15 años.
El mayor enemigo de las inversiones lo llevamos adentro
Pedro Pablo Palma lo dijo con toda la claridad: el principal riesgo en las inversiones no es el mercado. Es el estómago. El "FOMO financiero" —el miedo a quedarse afuera de una oportunidad que le funcionó al amigo— lleva a decisiones que no tienen nada que ver con el plan propio ni con los objetivos reales.
Su consejo práctico: antes de invertir, hacerse tres preguntas básicas. ¿Para qué estoy invirtiendo? ¿Cuánto necesito en los próximos 3 años? ¿Y en los próximos 10 o 20? La respuesta a esas preguntas define qué instrumentos usar en cada horizonte: algo líquido y de bajo riesgo para el corto plazo, un fondo balanceado para el mediano, y algo con más exposición al mercado para el largo.
Y un dato que cambia la perspectiva: cuando se creó el sistema de AFP en los años 90, la expectativa de vida en Chile era de 70 a 75 años. Hoy es de 80 a 85. Eso significa que muchos de nosotros tenemos que financiar entre 20 y 30 años de vida con lo que hemos acumulado. El riesgo de ser demasiado conservador es tan real como el riesgo de ser demasiado arriesgado.
Proteger el patrimonio también es un acto legal
Pablo Flores de KPMG amplió el concepto de protección patrimonial más allá de los instrumentos financieros. La tranquilidad real, dijo, viene de tener todo ordenado: quién puede actuar si uno no puede, qué pasa con los bienes si algo ocurre, cómo se paga lo que hay que pagar.
Tres herramientas concretas que mencionó:
- El mandato o poder notarial: un documento simple que permite que una persona de confianza actúe en tu nombre si estás imposibilitado. Sin él, cuentas bancarias y bienes pueden quedar congelados por meses.
- El testamento: no es un tema de ricos ni de viejos. Es la forma más directa de evitar conflictos familiares y de dejar claro qué va a quién.
- Las donaciones en vida: el proyecto de ley de reconstrucción nacional abre una ventana relevante: rebaja al 50% el impuesto en donaciones y elimina el trámite judicial de insinuación. Una oportunidad real para ordenar el traspaso patrimonial en vida y con menos costo.
Un dato práctico que pocos conocen: es posible pagar el impuesto a la herencia con dinero de la propia masa hereditaria, sin necesidad de tener liquidez propia para iniciarlo. El SII puede oficiar directamente al banco. Muchas familias no empiezan el trámite porque creen que no tienen cómo pagarlo, y resulta que sí tienen.
Las mujeres y el dinero: una conversación que no puede esperar
Este fue uno de los momentos más importantes del conversatorio. La realidad, según los panelistas, es que un porcentaje altísimo de mujeres que enviudan no sabe dónde están los activos del hogar, quién es el asesor financiero, ni cuáles seguros existen. Y eso genera una situación de vulnerabilidad innecesaria en uno de los momentos más difíciles.
Rodrigo Gajardo lo planteó con claridad: la solución no es posterior al hecho, es previa. Construir el plan de ahorro en pareja. Que ambos conozcan al asesor. Que ambos estén en la conversación financiera. El 70% de las mujeres que enviudan cambian de asesor financiero. Ese dato dice mucho sobre cuánto se involucraron antes.
Un tip concreto que compartió uno de los asistentes en la sala: la CMF tiene un servicio online donde se puede consultar todos los productos financieros y seguros que tiene una persona registrados a su nombre. Una sola carta, todo el panorama. Y tener un seguro de vida destinado específicamente a gastos funerarios puede dar liquidez inmediata sin necesitar posesión efectiva ni pagar impuesto a la herencia.
Para las mujeres con lagunas previsionales —que trabajaron menos años o en el sector informal y hoy tienen pensiones bajas— Pablo Flores mencionó alternativas complementarias: usufructos planificados, retiros periódicos desde vehículos de inversión, y la importancia de que los cónyuges que se dedicaron al hogar también tengan acceso formal a las inversiones y al asesor financiero desde antes.
¿Y los bienes raíces?
Una pregunta del público abrió este punto: ¿sigue siendo el ladrillo una buena inversión? La respuesta fue matizada. Los inmuebles son un activo válido dentro de un portafolio diversificado, pero tienen una limitación importante: la liquidez. Vender una propiedad rápido casi siempre implica venderla mal. Y administrar arriendo tiene costos reales: mantención, contribuciones, arrendatarios que no cuidan el inmueble.
El consejo fue no poner todo en un solo tipo de activo, independiente de cuál sea. La diversificación —geográfica, de instrumento, de horizonte— sigue siendo el principio más robusto.
Lo que nos llevamos
Si tuviéramos que resumir el conversatorio en tres ideas:
- Planifica con tiempo y revisa seguido. No basta con tomar una decisión financiera hace 10 años. La realidad cambia, la etapa de vida cambia, el plan tiene que actualizarse.
- Habla de plata en casa. Con la pareja, con los hijos. No es mal gusto. Es responsabilidad.
- Ordena el lado legal antes de necesitarlo. Mandato, testamento, conocer los activos propios. La tranquilidad no se improvisa.
En Círculo Senior creemos que la segunda mitad de la vida se vive mejor con información, con herramientas y con una comunidad que te acompaña. Este conversatorio fue exactamente eso.
Gracias a KPMG, Scotiabank y a todos los que nos acompañaron ese viernes.