Sensores pasivos para el cuidado de la tercera edad
Con el acelerado envejecimiento de la población en Chile, la tecnología se posiciona como un aliado fundamental. Una destacada iniciativa liderada por Diego Robles Cruz, investigador del Instituto de Tecnología e Innovación para la Salud y el Bienestar de la Universidad Andrés Bello (UNAB), busca revolucionar el cuidado de los adultos mayores a través de los datos.
Monitoreo sin invadir la privacidad
El proyecto, que cuenta con el respaldo y financiamiento de Fondecyt para los próximos cuatro años, consiste en la instalación de sensores pasivos en los hogares de las personas mayores. Estos dispositivos registran de manera silenciosa las variaciones diarias en el comportamiento y las rutinas, sin requerir el uso de cámaras de video ni micrófonos, garantizando así una total privacidad.
- Detección de anomalías: El sistema identifica automáticamente cambios en los patrones de movilidad, uso del baño o alteraciones del sueño.
- Alertas tempranas: Permite avisar a familiares o cuidadores antes de que ocurra una emergencia médica o una caída grave.
- Cero interacción requerida: Al ser pasivos, los usuarios no necesitan aprender a usar pantallas ni llevar dispositivos puestos (wearables).
Tal como se destacó en una reciente entrevista en Radio Universo, el objetivo principal de esta innovación tecnológica no es institucionalizar a las personas, sino todo lo contrario: potenciar la autonomía y seguridad de la generación silver, permitiéndoles envejecer en sus propios hogares por mucho más tiempo y con una mejor calidad de vida.