Elegir una residencia o Establecimiento de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM) para un ser querido es una decisión que requiere mucho cuidado y acceso a información transparente. En Chile, estos recintos no pueden operar únicamente como casas particulares; deben cumplir estrictas exigencias sanitarias, administrativas y de seguridad para garantizar el bienestar de los residentes.

Permisos y requisitos fundamentales

Para operar legalmente, toda residencia debe contar con una autorización sanitaria otorgada por la Seremi de Salud correspondiente. Este permiso acredita que el establecimiento cumple con las condiciones mínimas exigidas por la ley, entre las que destacan:

  • Infraestructura adecuada: Espacios adaptados para la cantidad de residentes, dormitorios habilitados, baños accesibles y áreas comunes con excelente iluminación y ventilación.
  • Seguridad y emergencias: Vías de evacuación despejadas, señalización clara, sistemas de prevención de incendios y personal capacitado para actuar ante situaciones críticas, considerando que muchos residentes tienen movilidad reducida.
  • Personal suficiente y capacitado: La residencia debe contar con cuidadores, profesionales técnicos y personal de apoyo en cantidad suficiente para asegurar una atención digna, de acuerdo con el nivel de dependencia de cada persona.

¿Cómo elegir un recinto seguro?

Antes de ingresar a un familiar a una residencia, es vital verificar que tenga su autorización sanitaria vigente, que entregue información clara sobre sus responsables y protocolos, y que fomente un ambiente de puertas abiertas que permita las visitas y la supervisión familiar. La seguridad, el cuidado profesional y el trato digno son derechos intransables en esta etapa de la vida.