El acceso a un financiamiento justo es clave para nuestra tranquilidad. Recientemente, agrupaciones bancarias y financieras propusieron elevar la Tasa Máxima Convencional (TMC) en los microcréditos bajo la premisa de combatir el préstamo ilegal. Sin embargo, una reciente columna de opinión advierte que no existe evidencia de esta relación y que dicha medida impactaría duramente y de forma directa a las personas mayores.

Protegiendo tu salud y economía

Las cifras oficiales son claras: en el tramo de menores ingresos, el 63% de los deudores tiene 60 años o más. Encarecer estos pequeños créditos (hasta 50 UF) afecta nuestra autonomía diaria por las siguientes razones:

  • Impacto en gastos esenciales: Muchos hogares utilizan estos créditos para llegar a fin de mes, cubriendo necesidades básicas como alimentos o salud, donde los medicamentos representan la mayor carga de bolsillo.
  • Falta de sustento técnico: No hay evidencia que vincule la actual tasa máxima con el acceso al mercado informal. La rebaja de tasas lograda en 2013 demostró ser exitosa al reducir directamente la carga financiera de los deudores.
  • Combate al crimen sin castigar al usuario: Enfrentar el crimen organizado exige fortalecer la persecución penal y el patrimonio ilegal, no subir las tasas de interés a las familias que más utilizan estas herramientas.

¡Estar informados es nuestra mejor defensa! Conocer la realidad detrás de las políticas crediticias nos empodera para exigir condiciones éticas y justas que verdaderamente protejan nuestro bienestar y presupuesto mensual.