Chile enfrenta una crisis de natalidad que alterará su estructura demográfica hacia el 2050, impactando directamente el futuro de las personas mayores.

  • Presión sobre el sistema de pensiones debido a una menor fuerza laboral activa.
  • Mayor demanda en servicios de geriatría, tratamientos crónicos y salud pública.
  • Urgencia de consolidar un sistema de cuidados integral ante la reducción de redes familiares.

Los especialistas hacen un llamado a anticipar estos escenarios demográficos para garantizar el bienestar, la atención y la dignidad en la vejez durante las próximas décadas.