El café es una de las bebidas más consumidas en el mundo y suele ser parte de la rutina diaria. En el marco del Día Internacional del Café, Javier Maruri, académico de Medicina de la Universidad Andrés Bello (UNAB) sede Concepción, analizó los efectos de esta bebida en los adultos mayores, aclarando que la edad por sí sola no es razón para dejar de consumirlo.
Beneficios del consumo moderado
La evidencia indica que el consumo moderado (entre una y tres tazas diarias, sin superar los 400 miligramos de cafeína) aporta efectos favorables para la salud en esta etapa de la vida:
- Salud general: Se asocia con un menor riesgo de mortalidad, enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y algunas patologías neurodegenerativas.
- Rendimiento: Destaca una mayor sensación de alerta y concentración.
Precauciones e interacciones
Pese a sus beneficios, el especialista advierte sobre factores clave a considerar para evitar efectos negativos:
- Higiene del sueño: Se recomienda suspender el consumo entre seis y ocho horas antes de dormir para evitar insomnio, ya que con la edad el sueño se vuelve más liviano.
- Efectos físicos: El consumo excesivo o en personas sensibles puede generar nerviosismo, palpitaciones o aumento transitorio de la presión arterial. Si aparecen molestias, se debe suspender y consultar al médico.
- Interacción con medicamentos: La cafeína puede modificar la absorción o potenciar los efectos de fármacos como la levotiroxina y los bisfosfonatos (para osteoporosis). Lo más seguro es tomar los medicamentos solo con agua.
Para quienes desean reducir la cafeína sin perder el hábito social y el sabor, el café descafeinado resulta una excelente alternativa. "Después de los 60 años no es necesario abandonar el café. Lo importante es consumirlo con moderación, observar la tolerancia personal y considerar la calidad del sueño o medicamentos utilizados", concluye el académico.