Volver a congelar alimentos descongelados puede afectar su textura y, si se manipularon mal, aumentar el riesgo de intoxicaciones. El congelador frena la multiplicación bacteriana, pero no elimina la mayoría de las bacterias.
Alimentos que requieren cuidado
- Carnes crudas: evitar ciclos repetidos de descongelación; si se descongelaron de forma segura, pueden cocinarse y luego congelarse.
- Pescados y mariscos: requieren refrigeración estricta y pueden perder textura.
- Guisos y sobras: no recongelar si permanecieron demasiado tiempo fuera del refrigerador.
- Arroz cocido: enfriar pronto y guardar en porciones pequeñas.
- Lechuga, pepino y apio: suelen quedar blandos y acuosos.
- Salsas con crema y helados: pueden separarse o formar cristales de hielo.
Cómo prevenir riesgos
Congela porciones individuales, descongela dentro del refrigerador y mantén los alimentos perecederos a 4 °C o menos. Si descongelas en microondas o agua fría, cocina inmediatamente.
Importante: un alimento descongelado siempre bajo refrigeración puede recongelarse en condiciones adecuadas, aunque pierda calidad. Si estuvo demasiado tiempo a temperatura ambiente, no lo recuperes volviéndolo a congelar.