Muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él. Pero algunos acudieron a los fariseos. Entonces los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron el Sanedrín y dijeron: "¿Qué hacemos?". Caifás, sumo sacerdote aquel año, les dijo: "Os conviene que uno muera por el pueblo, y que no perezca la nación entera".