En aquel tiempo, Jesús, profundamente conmovido, dijo: "Os aseguro que uno de vosotros me va a entregar". Jesús mojó un trozo de pan y se lo dio a Judas Iscariote... En cuanto Judas tomó el pan, salió. Era de noche. Jesús dijo: "Ahora es glorificado el Hijo del hombre".