Jesús les dijo esta parábola: "Un hombre tenía dos hijos; el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte que me toca... y se marchó a un país lejano, y allí derrochó su fortuna. Recapacitando entonces, se dijo: Me pondré en camino adonde está mi padre... Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió".