Llega Jesús a una ciudad de Samaría llamada Sicar... Jesús, cansado del camino, estaba allí sentado junto al pozo. Llega una mujer de Samaría a sacar agua, y Jesús le dice: "Dame de beber". Jesús le contestó: "Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber, le pedirías tú, y él te daría agua viva".