En aquel tiempo, los discípulos de Juan se le acercan a Jesús preguntando: «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?». Jesús les dijo: «¿Es que pueden guardar luto los amigos del esposo mientras el esposo está con ellos? Llegarán días en que se lleven al esposo y entonces ayunarán».