Una rana acepta ayudar a un escorpión a cruzar un río. Aunque teme ser picada, el escorpión la convence de que hacerlo sería perjudicial para ambos. Sin embargo, a mitad del trayecto la pica. Mientras ambos se hunden, el escorpión explica que no pudo evitarlo porque actuar así forma parte de su naturaleza. Una reflexión sobre aquellas conductas que algunas personas repiten una y otra vez, incluso cuando saben que les perjudican.